Dinero
CARTAS AL EJÉRCITO
Diciembre 2008
CARTAS PASTORALES DE LA OFICINA DEL GENERAL A TODOS LOS SALVACIONISTAS A TRAVÉS DEL MUNDO
Esta es la undécima carta en esta serie de Cartas Pastorales del General a todos los salvacionistas en el mundo.
Estas Cartas pastorales serán distribuidas tal como fueron escritas y en su integridad, a todos los salvacionistas. Podrán ser compartidas con otros interesados en los sagrados propósitos para los cuales Dios levanto al Ejército de Salvación.
INTRODUCCIÓN
Saludos en el nombre de Cristo Jesús.
La presente es dirigida a todos los salvacionistas con el constante afecto para con ustedes en Cristo, y con mi oración para la efectividad de ustedes en el sagrado llamamiento que Dios, en su suprema sabiduría, le ha dado a las personas conocidas como salvacionistas.
Ha sido el sentir de mi corazón el tomar este paso de obediencia ante Dios al tratar de llegar a ustedes a través de estas Cartas Pastorales escritas de tiempo en tiempo. Por lo tanto escribo obedeciendo a Aquel quien nos creó, y con el anhelo de que lo escrito les fortalezca, anime e inspire.
Los temas de estas ocasionales Cartas Pastorales continúan siendo los temas que Dios me va revelando. Su santa voluntad es manifestada de varias maneras.
Me comprometo a mi mismo el recordar que su deseo es frecuentemente revelado a través de la interacción con otros miembros del Cuerpo de Cristo y no solo o siempre en el lugar secreto de oración.
Es mi profunda esperanza que cada Carta Pastoral será leída en todos aquellos lugares donde de halle un salvacionista, lugares públicos o privados. Los temas elegidos podrán motivar discusión, oración - y cuando sea apropiado - acción.
Todas las escrituras citadas son tomadas de la Nueva Versión Internacional, al menos que se indique lo contrario.
Shaw Clifton
General
UNDÉCIMA CARTA PASTORAL
DINERO
Mis Queridos Salvacionistas,
Esta carta pastoral les llega a ustedes en un tiempo cercano a la fecha cuando los cristianos de todo el mundo se regocijan con el nacimiento del Salvador.
Junto con mi esposa, la comisionada Helen Clifton, les envió mis calidos buenos deseos y saludos de Navidad. Que el milagro del nacimiento de Jesús al mundo nos llene a todos con un nuevo asombro y nuevo amor al continuar testificando y sirviendo a otros en Su sagrado nombre.
Podrá parecer extraño el usar el titulo de "Dinero" en una carta pastoral de Navidad. Permítanme explicarlo. Los boletines de noticias y los periódicos de estos días están llenos con reportajes de una crisis financiera global.
Escuchamos de la "crisis crediticia", causada por los prestamistas que fallaron y no se restringieron al otorgar préstamos a acreedores sobre optimistas que no tienen el suficiente dinero para pagar el préstamo. Escuchamos de gobiernos, que se rehúsan gastar unos cuantos millones en buenas causas o en necesidades humanas, pero de pronto son capaces de gastar billones para apoyar a instituciones financieras y grandes empresas en bancarrota.
Para muchos de nosotros esto es desconcertante, pero también profundamente perturbador. Gente ordinaria esta perdiendo su trabajo, algunos están amenazados de perder sus hogares. A pesar de todo esto, no escuchamos a los líderes financieros o políticos aceptar su responsabilidad personal, o disculparse, o retirarse de la vida publica porque sus políticas económicas han conducido a una recesión y penuria global de millones de gente. Desde luego, se requiere de un gran honor personal para cargar con las responsabilidades de una manera genuina.
Cuando Jesús vino al mundo, Él no tuvo nada. Sus padres no eran ricos. Su padre, José, trabajaba con sus manos, con madera y clavos. Cuando Jesús murió tampoco tenia nada. Él no estaba interesado en lo material, pero aún así fue inmensamente rico porque sabía el significado de la verdadera riqueza. Nos dijo que seria increíblemente más difícil para un hombre rico el entrar al reino de Dios, y nos puso como ejemplo a la viuda que entregó todo lo que tenía, una pequeña moneda, para la obra de Dios.
Durante las recientes elecciones presidenciales en los Estados Unidos de Norte América, ambos candidatos fueron entrevistados por el pastor Rick Warren, quien les pidió "definir la riqueza". A pesar de ofrecer respuestas sinceras, ninguno de los dos estuvo correcto, no entendiendo realmente que la riqueza verdadera y duradera nada tiene que ver con el dinero en efectivo. Ninguno mencionó que el Señor Jesucristo nos ha enseñado a guardar nuestras riquezas en el cielo donde ni la polilla ni el orín corrompen ni en donde los ladrones entraran a robar. ¡Allí no existe una "crisis crediticia"!
Esta Navidad, no nos ahoguemos con las deudas personales. Seamos limitados con nuestros gastos. Recordemos que en los 117 países en donde el Ejército ha sido llamado a servir la mayoría de la gente es pobre y no hay nada de glamoroso o sentimental en la pobreza.
Esta Navidad, recordemos que seguimos los pasos de un Salvador sin igual quien llegó y dejó el mundo sin un centavo.
Esta Navidad, al anticipar un aumento en el número de personas que buscarán y necesitarán la ayuda del Ejército, recordemos que hasta un vaso de agua fría dado en Su nombre es dado a Él, y que vamos a tener muchas pero muchas mas oportunidades para compartir a Cristo con otros que se vuelven a la fe, abandonando el falso ídolo de la seguridad material.
Esta Navidad, descubramos verdaderas riquezas: el perdón de Cristo, una vida santificada con el poder del Espíritu Santo, obediencia a la voluntad de Dios, y nuestros días vividos para otros.
Ustedes están siempre en mis oraciones.
Que el 2009 sea lleno de bendiciones de Dios para cada uno de ustedes y para aquellos que ustedes aman. Sean ustedes fructíferos para el reino de Dios.
Les encomiendo al perfecto amor de Cristo.
Dios les bendiga.
Shaw Clifton General
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