Cielo
Octubre 2009
Cartas Pastorals de la oficina del General a todos los Salvacionistas a través del mundo
Esta es la decimosexta carta en esta serie de Cartas Pastorales del General a todos los salvacionistas en el mundo.
Estas
Cartas pastorales serán distribuidas tal como fueron escritas y en su
integridad, a todos los salvacionistas. Podrán ser compartidas con
otros interesados en los sagrados propósitos para los cuales Dios
levanto al Ejército de Salvación.
INTRODUCCIÓN
Saludos en el nombre de Cristo Jesús.
La
presente es dirigida a todos los salvacionistas con el constante afecto
para con ustedes en Cristo, y con mi oración para la efectividad de
ustedes en el sagrado llamamiento que Dios, en su suprema sabiduría, le
ha dado a las personas conocidas como salvacionistas.
Ha sido
el sentir de mi corazón el tomar este paso de obediencia ante Dios al
tratar de llegar a ustedes a través de estas Cartas Pastorales escritas
de tiempo en tiempo. Por lo tanto escribo obedeciendo a Aquel quien nos
creó, y con el anhelo de que lo escrito les fortalezca, anime e inspire.
Los
temas de estas ocasionales Cartas Pastorales continúan siendo los temas
que Dios me va revelando. Su santa voluntad es manifestada de varias
maneras.
Me comprometo a mi mismo el recordar que su deseo es
frecuentemente revelado a través de la interacción con otros miembros
del Cuerpo de Cristo y no solo o siempre en el lugar secreto de oración.
Es
mi profunda esperanza que cada Carta Pastoral será leída en todos
aquellos lugares donde de halle un salvacionista, lugares públicos o
privados. Los temas elegidos podrán motivar discusión, oración - y
cuando sea apropiado- acción.
Todas las escrituras citadas son tomadas de la Nueva Versión Internacional, al menos que se indique lo contrario.
Shaw Clifton General
Decimosexta Carta Pastoral
Cielo
Mis Queridos Salvacionistas,
Envío
calidos saludos en Cristo a mis hermanos creyentes en todo el mundo y
especialmente a mis queridos salvacionistas en los 118 países en donde
Dios nos ha situado.
Gracias por su fidelidad a la causa del
Evangelio. Les recordamos diariamente en oración. Gracias por sus
oraciones fieles elevadas por mí y por la Comisionada Helen Clifton.
Necesitamos de esas oraciones. Ellas nos sostienen poderosamente. Les
pido que intercedan para que Dios me dé sabiduría para tratar los temas
relacionados con el Ejército en todo el mundo.
Estamos en camino hacia el cielo. El tema de esta décima sexta Carta Pastoral es Cielo.
Recientemente
hemos tenido el privilegio de visitar a nuestros queridos
salvacionistas en Zambia y Zimbabwe. Hemos sido testigos de un
imponente desfile de salvacionistas en ambos países. Cada una de las
personas que desfilaba ofreció un saludo salvacionista, el índice de la
mano derecha apuntando hacia el cielo ¡Qué felices nos sentimos al
retornar el saludo! No importó que nuestro brazo derecho se cansara a
medida que la cohorte de salvacionistas desfilaba, porque éramos
camaradas unidos, profundamente ligados por cuerdas sagradas, y al
intercambiar los saludos estábamos señalando que por la gracia de Dios
estamos en camino al Cielo.
El pueblo de Jesucristo en el
Ejército está marchando a la Gloria. Se dice que los soldados del
Ejército de Salvación son "Promovidos a la Gloria" al dar su último
suspiro. Adornamos nuestra bandera con cinta blanca para el funeral de
un salvacionista, una potente señal de que aunque sentimos dolor por la
perdida no nos sumimos en la desesperación porque creemos en la
existencia del Cielo.
Desde que fui elegido General, en Abril
2006, mi padre, el Mayor Albert Clifton, ha sido promovido a la Gloria,
así como lo han sido los padres de la Comisionada Helen, mi suegro, el
Maestro de Banda Donald Ashman y mi suegra Betty Ashman. Sabemos que
nuestros padres están en el Cielo. ¿Cómo lo sabemos? La respuesta a
esta pregunta es simple: Jesús nos lo dijo así. Tomen sus Biblias y
vayan a Juan 14. Allí verán las firmes promesas de Jesús acerca de la
vida futura.
El Señor Jesucristo nos ofrece una certeza profunda
y duradera. Él conoce los temores naturales y las incertidumbres del
corazón humano cuando contempla el final de la vida. Es por eso que nos
ofrece palabras especiales de énfasis y consuelo: "...si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho."
Él lo ha preparado. Todas las cosas han
sido planeadas y preparadas. Él nos ha dado a conocer todo lo que
podemos asimilar por ahora. Sólo queda la necesidad de confiar a Él a
nuestros seres queridos y a nosotros mismos. Él es digno de confianza.
Romanos
6:4 nos enseña que "como Cristo resucitó por el poder del Padre,
también nosotros llevemos una vida nueva." Paul continua diciendo en el
versículo cinco que "si hemos estado unidos con él en su muerte, sin
duda también estaremos unidos con él en su resurrección." Esta es otra
promesa segura de Dios.
Por lo tanto, vivamos de una manera que testifique de nuestra certera esperanza del Cielo.
Al
escribir estas palabras, veo en mi imaginación un Ejército de santos
que han partido antes de nosotros al Cielo. Los imagino reuniéndose de
tiempo en tiempo e inclinándose sobre las almenas del Cielo cuando el
Señor les permite tener una visión de lo que el Ejército está haciendo
hoy día. ¡Ellos nos están vitoreando!
Le doy gracias a Dios por
cada uno de ustedes al viajar juntos a la Gloria. Viajemos, hasta ese
día cuando el Señor nos llame, con una conciencia real del Cielo como
nuestro último destino. De ese modo nuestro viaje tendrá un profundo
significado y propósito.
Les encomiendo al perfecto amor de Cristo.
Sinceramente en Jesús,
Shaw Clifton General
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